Aquel hombre tan lindo, tan alto, tan delgado y tan moreno.

   

Tiempo de lectura:

1–2 minutos

Ya ha pasado tiempo desde que tengo que convivir con tu ausencia. Demasiado quizás. Sin embargo tu imagen sigue limpia en mi recuerdo. Caminando sobre un manto de hierba con dos niños de las manos, alto, delgado y moreno. Sonriente con tus pantalones estampados.
Con la paciencia rebosando a través de tu piel con tu pasado anclándote al suelo, con tus miedos a medio aparcar, a la espalda de un futuro señuelo a medio construir.
Alto delgado y moreno, entraste en mi vida
Alto, delgado y moreno, entraste en mi corazón.
Alto, delgado y moreno te hiciste con el mando de mi mundo.
Alto, delgado y moreno me derretiste con tus palabras susurrantes y seseo arrastrado.
Alto, delgado y moreno penetraste en mis sueños.
Alto, delgado y moreno fue como me hiciste temblar.
Alto, delgado y moreno te mantienes en tu ausencia, limitando mis pensamientos.
Aquella imagen de aquel hombre tan lindo, tan alto, tan delgado y tan moreno.

Deja un comentario

Descubre más De mochilas y manuscritos

Suscribete ahora para recibir notificaciones de nuevos posts

Continue Reading