Preferimos las alas a las raíces.

FAMILIA. VIAJES. PALABRAS.


Este blog nació de una necesidad, la necesidad de huir, de sentir, de experimentar, de no estar anclados a una tierra cual árboles sin posibilidades de movimiento.

Los habemos desarraigados, nómadas, apátridas, volátiles, cambiantes, con necesidad de aprender, con amor por construir una burbuja que flote en el aire y sea arrastrada por el viento llevándonos a distintos sitios, para conocer distintas comidas, distintos lugares, distintas formas de vida.

Callejones de Chefchaouen, Marruecos
Paisaje europeo en un viaje de la familia

Con la casa a cuestas, como un caracol con poco equipaje.


Somos una familia de cuatro. Dos niños nos han aumentado el lote inicial. Somos felices. Somos apátridas. Tenemos varias nacionalidades. Viajamos por trabajo, viajamos por negocios, viajamos con gusto, viajamos por ocio.

Al final la suerte nos sonrió de mano del trabajo. Mi marido aceptó un puesto en el que necesariamente teníamos que viajar, varios meses enteros al año acordamos ser desplazados para poder seguir ganándonos el pan. Y desde entonces así andamos, yendo a los sitios donde nos mandan sin necesidad de comprar una casa.

Queremos contaros nuestras aventuras, los problemas que hemos tenido, nuestros aciertos. Queremos que si alguno de vosotros está a medio camino en esta decisión, tengáis un ejemplo más del que agarraros.

Aquí vais a encontrar desde historias sobre nuestros alojamientos, los sitios donde comamos, los museos que visitemos, las experiencias destacables… hasta los progresos que hacemos mientras nos aventuramos en la educación online.


Gracias por seguirnos, gracias por quedaros en la distancia con nosotros.

Paisaje de Portugal en un viaje familiar

De mochilas y manuscritos

Take that journey. Lánzate.