
Ya ha pasado tiempo desde que tengo que convivir con tu ausencia. Demasiado quizás. Sin embargo tu imagen sigue limpia en mi recuerdo. Caminando sobre un manto de hierba con dos niños de las manos, alto, delgado y moreno. Sonriente con tus pantalones estampados. Con la paciencia rebosando a través de tu piel con tu…

No necesito nada. Soy una mujer con pocas exigencias. No necesito tu aprobación, permiso, dedicatorias, atenciones ni premoniciones. Yo puedo sola, soy capaz, florezco sin ayuda, y lucho el doble ante la falta de apoyo.