Expedición en Marte

   

Tiempo de lectura:

3–5 minutos

Distopia escrita por mi hijo de once años.


Era un sábado por la tarde, yo estaba con mi hermano en el salón escuchando silenciosamente como mis padres discutían, esto era normal, dado que, mi padre era un conocido explorador espacial y tenía trabajo todo el tiempo, ya sea ir a entrevistas, eventos o al mismísimo espacio exterior. Pero siempre estaba fuera de casa.

Esta vez pude oír a mi padre decir: “Solo son dos semanas fuera.”
Aquellas palabras me entristecieron bastante, pero intenté ocultarlo.

El lunes siguiente, ya había despegado en camino a una zona inexplorada de Marte.
Aquellos catorce días pasaron muy despacio, oía a mi madre ver en la televisión toda la información que recopilaban de Marte. Un día escuché una conversación en la radio, acompañada de un vídeo de lo que veía el equipamiento de mi padre: estaba caminando sobre la áspera y arenosa superficie del planeta rojo; entonces, le oí decir: “¿Qué es eso?” y apuntó a una masa negra no muy lejos, que se acercaba lentamente, cuando estuvo suficientemente cerca se vio claramente: una especie de araña que se balanceaba sobre sus enormes y alambicadas patas, debía medir unos 15m; de repente, la siniestra criatura se lanzó sobre el paralizado astronauta. Repentinamente, la cámara se apagó, se oía la pesada respiración de la criatura y golpes secos en el suelo.

Después de unos siete segundos de sonidos estáticos y la misma respiración, la cámara se volvió a encender y José, el compañero de mi padre, dijo como si nada: “Estoy bien”. Los operadores de la estación espacial lo empezaron a preguntar muchas cosas, a lo que respondió: “Se ha escapado”. Todos sonaban un poco tristes pero al final respondieron: “No pasa nada”.

Cuando ya volvió mi padre parecía un tanto intranquilo, escuché una conversación que tuvo con mi madre.

– José está actuando muy raro.
– Seguro que solo es el susto que pasó en Marte.
– Tienes razón.

Estuve a punto de decirle a mi padre que yo no pensaba lo mismo, pero no quise preocuparle más aún.

Hoy mi padre entró en casa corriendo y con cara de haber visto un fantasma, dijo que a José le habían detectado un tipo de hongo desconocido y pensaban que venía de Marte.

José y mi padre son muy buenos amigos, así que esto le preocupó mucho. Conseguimos tranquilizarle un poco pero todos estábamos asustados.

El siguiente día mi padre llegó a casa raradísimo, se sentó en el sofá y empezó a ver la televisión sin decir ni mu.

A este punto, mi padre se sentía demasiado mal para ir al trabajo.

Un día volví del colegio y mi madre estaba en el trabajo, lo que significaba que estaba solo con mi padre, porque mi hermano estaba en el comedor. Llamé a mi padre:
—¡Papá!
No hubo respuesta. Le llamé otra vez: silencio. Entré en el salón y lo vi tumbado de lado con la televisión encendida. Me puse enfrente suyo y vi, horrorizado, la imagen del cuerpo de mi padre con un agujero en su pecho, del que salía un espeso líquido negro. Tenía quemaduras alrededor del agujero, cubriendo casi todo su pecho.

Rápidamente cogí su móvil y llamé a la ambulancia, y luego a mi madre. Le conté todo lo que había visto, y vino corriendo.

Llevaron a mi padre al hospital a examinarlo, y cuando mi madre, mi hermano y yo llegamos, mi madre preguntó:
—¿Por qué está rota la ventana?
A lo que respondí que no lo sabía, porque no me había fijado.

Ese mismo día, mi madre se puso a ver las noticias, y pudimos ver cómo anunciaban que una especie de araña gigante había bajado un quinto piso saliendo por la ventana. Mi madre y yo miramos aquello estupefactos. Mi madre procedió a llamar a la policía, y estos dijeron que iban a ocuparse ellos.

Los científicos han anunciado que los «alienígenas» que vio José en Marte han vuelto a la Tierra y que en realidad son hongos superdesarrollados. Esto significa que se reproducen por esporas, lo que quiere decir que solo andando al lado te pueden parasitar. Esto venía acompañado de un noticiero. Ha habido más reportes de gente con agujeros en el pecho y quemaduras.

Mi madre, mi hermano y yo nos estábamos empezando a preocupar; había gente que se iba a otros países y con ellos acompañaban las noticias en esos países.

El parásito fue contaminando rápidamente todo el mundo. La gente intentó de todo: ir a otros planetas, eliminar el hongo, etc… Nada funcionó, el parásito acabó con la humanidad.


2 respuestas a “Expedición en Marte”

  1. Avatar de
    Anónimo

    Guauuu!

    Le gusta a 2 personas

  2. Avatar de
    Anónimo

    Digno del guión de una peli.

    Le gusta a 2 personas

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