Alsacia, esa región francesa cuyo territorio es colindante con Alemania y Luxemburgo, es un cruce entre la cultura actual francesa y la antigua cultura alemana. Situada en el centro de Europa y en el valle del Rin, su lengua y su cultura, junto con la forma de vivir de la gente, tanto en Alsacia como en Alemania, tienen los mismos orígenes.













Breve Historia de Alsacia
La historia de Alsacia comienza en la Edad Media, tiempo en que el territorio no era como se la conoce hoy día; estaba compuesto de muchos pequeños territorios. En el siglo diecisiete el rey de Francia junta todos esos territorios en una sola región, y forma oficialmente lo que hoy día llamamos Alsacia.
En aquella época los franceses pensaban que la zona era territorio extranjero y que los alsacianos no eran realmente franceses. Por lo tanto no eran ni considerados ni tratados como tales.
La zona era llamada Hëëmet, una palabra alsaciana que quiere decir pequeña patria, considerada como si fuera un pequeñito país entre dos tierras…
Durante este período la población podía continuar hablando su propia lengua y el alemán, incluso aunque Alsacia fuera teóricamente Francia.
En 1801 Napoleón la mete por primera vez en Francia mediante un acuerdo entre la iglesia católica y el estado francés. Este acuerdo se llama el Concordat. A partir de 1871 Alsacia cambia varias veces de manos a causa de las guerras. Resumamos: es alemana de 1871 a 1918, después francesa de 1918 a 1940, después vuelve a ser alemana de 1940 a 1944 y finalmente, Alsacia es francesa desde 1945 hasta nuestros días.
Por poner un ejemplo: una persona nacida en 1869 y fallecida en 1945 habría cambiado cinco veces de nacionalidad.
Durante el periodo del año 1905, una nueva ley creada en Francia separa la Iglesia del Estado. Esta ley determina que el Estado no se ocupará de ahí en adelante de la religión. Pero en 1905 esta ley no se puede aplicar ni en Alsacia ni en Moselle dado que todavía en esa época eran alemanas.
Por lo tanto guardan las antiguas reglas y leyes anteriores al Concordato. Incluso a día de hoy, Alsacia y la Moselle tienen una reglamentación particular que se llama «derecho local».
Por aquí cito algunos ejemplos de este derecho:
- En ambas zonas los curas reciben su salario del Estado Francés; en otras regiones de Francia los curas no pueden recibir este salario.
- Los niños deben poder optar a cursos de religión en la escuela y en el instituto.
- Las universidades de Estrasburgo y de Metz son las solas universidades francesas que enseñan Teología. Sus diplomados en Teología son reconocidos por el Estado francés. Como sabemos la teología es el estudio de Dios.
Cultura
En Estrasburgo, maravillosa ciudad con un vibrante entorno y una belleza indiscutible, se encuentra el Museo de Alsacia: estupendo lugar donde profundizar un poco más en la cultura y la historia de esta región de casas pintorescas.







Muchos objetos del museo datan de el siglo 18 y 19 y cuentan las anécdotas de pequeñas curiosidades.
El Museo alsaciano se crea en 1902 porque en esta época muchas personas se interesaban por las las costumbres de esta zona. El objetivo era protegerlas y guardar las tradiciones y los objetos del pasado para que no desaparecieran.
Otro hecho que queda planeado en el museo es que las gentes, antiguamente, decoraban las fachadas de sus casas con diseños e inscripciones. Gracias a estos diseños podíamos saber quiénes eran los propietarios de la casa en algunod pueblos; todavía hoy, se pueden ver las fachadas de las casas pintadas de colores vivos. Lamentablemente, no hay muchas, dado que los tintes para hacerlo eran muy caros y solo había ciertas personas que se lo podían permitir.






Aparte, otra cosa que las familias ricas se podían permitir eran tener muebles bonitos de madera noble.
En otras tantas familias más austeras, los muebles tenían que ser más simples, y para que fueran bonitos, esos muebles eran pintados con colores.
En esta época, cuando las jóvenes iban a casarse, sus padres mandaban hacer los muebles al carpintero del pueblo: el armario, algún cofre para guardar sábanas etcétera. Lo normal era que estos muebles estuvieran inscritos en los contratos de matrimonio. Dichos enseres, respondían a las modas del momento cambiando su decoración con distintos tipos de dibujos.
Algo de gastronomía…
Otra costumbre propia alsaciana es comer chucrut, es decir, col conservada en salmuera. La salmuera es una mezcla de agua y de sal donde también adjuntamos hierbas aromáticas.

El chucrut es cocinado desde la edad media. En aquella época el chucrut era una comida muy simple, normalmente acompañada de alubias, de pescados, de patatas o, en algunos casos, de cerdo. Tienen una vajilla de barro especial para cocinar este chucrut al horno. Durante muchos años este plato fue el gran desconocido hasta que, a partir de 1870, muchísimas braserías alsacianas se instalaron en París. Es ahí cuando el chucrut deja constancia de su existencia y adquiere el nombre de Chucrut Royale. Este chucrut concreto está acompañado de distintos pedazos de charcutería o carnes secas.
Y sigo nombrando clichés y curiosidades…
Las cigüeñas: un símbolo y leyenda en Alsacia
En Alsacia, a partir de 1850, la gente empezó la leyenda de que eran las cigüeñas las que traían a los bebés. Esta es una tierra llena de nidos y vuelos de cigüeña. Las aves seguirán viniendo a esta región por sus múltiples barrizales y humedales naturales. Prestigiosos canales, hoy navegables, son el orgullo de esta región. De echo, a Alsacia, la han llegado a nombrar informalmente la Venecia francesa…


Pero volvamos a las cigüeñas… En su búsqueda de alimento, supuestamente buscaban a los bebés en los barrizales y a las niñas entre las rosas. Por supuesto que es una leyenda, ¿pero de dónde viene esta leyenda?, sin duda de historias antiguas de origen germánico.
Una de estas historias da una pretendida explicación, contando que la diosa Holda es la protectora de los sitios húmedos. En estos sitios húmedos las almas de los mortales van a descansar una vez se las ha liberado del cuerpo, y más tarde, se reencarnan, es decir, vuelven a la vida en la forma de un bebé para comenzar otra nueva vida.
Las cigüeñas, que tienden a alimentarse en estos humedales, son las encargadas de recoger a los bebés y llevarlos a las casas de las familias que los esperan. La diosa Holda posee una cigüeña y esta cigüeña es la que trae uno de sus bebés a los padres que desean tener un niño.
Vestimenta tradicional



En cuanto a la vestimenta podemos decir que el traje tradicional de las mujeres alsacianas tiene un gran peinado en forma de nudo en lo alto de su cabeza. Este peinado o sombrero o realmente lazo se llama Schlùpfkàpp y es una especie de sombrero de tela que está coronado por un gran lazo en la parte superior delantera de la cabeza. Antiguamente este lazo estaba hecho mucho más recto y era mucho más pequeño pero, con la evolución de la forma de vestir, el lazo fue cobrando importancia a la par que volumen; hasta ser un emblema de la cultura y la forma de vida de las gentes de esta preciosa y ordenada región de Francia.
Quiero decir además, que a la hora de hablar de la calidad de vida en esta región, tiene lo bueno de ambos países. Es una mezcla de culturas que, como toda mezcla, enriquece el modo de vida.
Maravillosa comunión de dos países tan dispares.
Gracias por acogernos con toda tu grandeza, Alsacia.
Has ganado un pequeño hueco con tu nombre en mi corazón.


Replica a Campo de concentración de Struthof. La resistencia que ni siquiera la opresión más brutal pudo extinguir. – De mochilas y manuscritos Cancelar la respuesta