
¿Maravilloso? Y tu me preguntas con sorna que me gustaría. Sabiendo lo que te amo, descarado… ¿Que crees? Me haría feliz que tus risas fueran el único soundtrack de toda de mi vida. Tu sonrisa de medio lado, anclada en mi pecho, meditabunda anida. Y tus ojos me miran desafiantes, sabiendo que de mí pueden…

Me inundaron las ganas, Me quemaron los humos de lo que no pudo ser, no fue y nunca estuvo hecho para existir. Me hicieron jirones los arrullos de los nidos aún por construir. Se me lleno la boca de imposibles. Barajé, avariciosa, unos simples destellos inmateriales. Y aquí estoy. Con la opacidad de la resaca…