
Vecino de kurdos, tataranieto de otomanos, heredero de musulmanes con tintes de civilizaciones anteriores, siempre anteriores. Con el sol del mediterráneo tatuado en tu alma, con sangre de caballos legendarios corriendo por tus venas. Caballos de los que siempre estuviste enamorado. Porque… Quién puede no amar lo que galopa por su propia sangre? Así de…