
Conocí a una mujer de 34 años que amaba a un joven de 15. Su amor era maduro, recíproco y libre de idealización, desafiando las normas sociales y legales. En la antigua Grecia, relaciones similares eran parte del desarrollo social y educativo. Me pregunto, ¿quiénes somos nosotros para juzgar este amor? Quizás aquellos que critican…