
No necesito nada. Soy una mujer con pocas exigencias. No necesito tu aprobación, permiso, dedicatorias, atenciones ni premoniciones. Yo puedo sola, soy capaz, florezco sin ayuda, y lucho el doble ante la falta de apoyo.

Descubrí que no necesito vivir bajo tu sombra ni ajustarme a tus expectativas. Mi vida no gira en torno a tus demandas ni a tu presencia. He aprendido a valorarme y a encontrar mi propio camino, liberándome de las cadenas que me ataban a ti. Ahora avanzo sola, fuerte y decidida, hacia un futuro donde…