
Pues no, siento decepcionarles enormemente. Este post no es para contaros cómo celebré unas segundas nupcias en un país al este de Europa. Ni la conmemoración de un aniversario en tales lares. Simplemente fuimos invitados a una boda en dicho país, y qué buena ocasión para romper con creencias inútiles y erróneas formadas sobre experiencias…