Pasear por la región de Phalsbourg, en Francia, ofrece la sorprendente visión del ascensor de barcos de Saint-Louis-Arzviller. Esta excepcional obra de ingeniería, equilibrada por contrapesos y agua, permite el tránsito ágil de barcos, ahorrando tiempo y agua. Un impresionante logro humano que inspira esperanza ante los desafíos actuales.