
Todo en la vida pende de un hilo, desde el trabajo hasta las relaciones. La vulnerabilidad es constante, recordando que la incertidumbre es parte de la vida. A pesar de vivir en un mundo cuantificable, la fragilidad persiste. Por ello, es importante disfrutar y expresar amor, ya que también pende de un hilo.

Para tu vida, siéntate aquí conmigo, un rato anda, hazme el favor. Mira, mira mis manos. No soy ninguna niña, sigo teniendo alas, pero mi piel muestra mis años, mis experiencias, todas las locuras que pasaron por mis manos atreviéndome a hacerlas…

No necesito nada. Soy una mujer con pocas exigencias. No necesito tu aprobación, permiso, dedicatorias, atenciones ni premoniciones. Yo puedo sola, soy capaz, florezco sin ayuda, y lucho el doble ante la falta de apoyo.

Marcho por un túnel oscuro, escuchando pasos detrás de mí. La presión sube por mi estómago, mi respiración se acelera. El suelo húmedo me impide caminar en silencio. El pánico me invade mientras corro, la agonía sube por mi garganta. Me siento vencida, sin escape posible.

En un mundo de falacias costumbristas, ética disuelta, y sentido común escaso, tú conservas la cordura y la compartes conmigo.

Mr & Mme Guillame Alan Je me présente, je m’appelle Nuria, je suis une femme mexicaine de 39 ans avec deux enfants. La raison de cette lettre est personnelle. Ma petite famille et moi sommes nomades, nous faisons l’école et le travail en ligne en même temps que l’on voyage à n’importe quelle destination. En…

Tú, mi todo. Mi amor, mi compañero, mi vida. Mi confianza, mi astucia, mi impulsor…

Te perdí. Como una bruma espesa, como un lodo viscoso, como caramelo fundido que escurre quemando a su paso la piel de quién lo toca. Así se fue acercando, sin piedad, lo imposible…

Descubrí que no necesito vivir bajo tu sombra ni ajustarme a tus expectativas. Mi vida no gira en torno a tus demandas ni a tu presencia. He aprendido a valorarme y a encontrar mi propio camino, liberándome de las cadenas que me ataban a ti. Ahora avanzo sola, fuerte y decidida, hacia un futuro donde…

Sinceramente, no sé cuántos días vago por esta especie de desierto tipo estepario. Me duelen las articulaciones y la piel, áspera y rugosa, testifica el duro ambiente. Perdí la cuenta del tiempo, sintiéndome desorientado. Mis recuerdos son borrosos, difusos, como diluidos por el paso del tiempo. No entiendo por qué alguien querría secuestrar a un…