Habitación del vis a vis en la cárcel. Camastro. dos sillas.
Yoli, la presa. Descerebrada, camella de poca monta, marginal, sociópata. Despeinada. En chandal, habla gangoseando y despectivamente.
Lola, hermana de la anterior. Cabreada con su hermana porque al morir la madre desaparecieron de su casa las joyas y el dinero de la cuenta bancaria. Le echa la culpa a Yoli.
Paquito, novio de Lola, es un panoli que ha ido engañado por Lola a la habitación del vis a vis con la promesa de que van a hacer un trío. No conoce lo que verdaderamente se cuece: la discusión por la herencia de la madre.
Directoraa dirige la prisión, burócrata y cumplidora administrativa. No quiere problemas.
Guardia
(En un lado del escenario están los tres primeros, con la iluminación sobre ellos. Hablan entre ellos y explican lo que son y su situación).
Lola: – (dirigiéndose a Yoli) Venga, venga, Yoli, no te hagas la mosquita muerta que tu sabes muy bien a lo que he venido…
Paquito: – A lo del trío, ¿cuándo empezamos con esto…?
Lola: –¿Qué te he dicho antes de entrar aquí?: ¡Que te calles Paquito!
Yoli: – Pero qué hacemos aquí los tres en la habitación del vis a vis de esta mieeerda de cárcel. ¿Cómo os han dejao entrar aquí?
(Cuando empieza a citar lo que dice la directora, ésta aparece en escena en el otro lado del escenario, sobre ella recae la iluminación y aminora la de los otros. Se dirige a los espectadores como si fueran Lola, y dice lo que Lola iba a citar, mientras los otros tres actores permanecen “congelados” (quietos). Cuando la directora acaba su frases se “congela”, los otros se “descongelan” y sigue Lola con su relato. Y la iluminación cambia a la otra parte)
Lola: – Le dije a la directora de esta cárcel que el tiempo de visita de los familiares era muy corto, que 20 minutos a la semana no eran nada. Entonces me contestó:
(Aparece el directora, se “congelan” los otros)
Directora: – Señora entienda usted que el reglamento es el reglamento, estamos sometidos a unas normas estrictas de obligado cumplimiento. (Se “congela”)
(Se “descongelan los otros”)
Lola: – Y entonces le dije: Pues le solicito una visita vis a vis con mi hermana, que por lo menos dura más de una hora. Y ella me respondió:
(Se congelan los tres y se descongela el directora)
Directora: – Pero qué ocurrencia es esa, ¿un incesto lesbiano?. No me complique la vida, señora, eso no puede ser.
(Se congela la directora y se descongelan los otros)
Lola: – Pues entonces una visita de mi novio a mi hermana y me vengo yo también. Un trío, haremos un trío…–le dije–
Paquito: – Eso.
Lola: –Tú te callas Paquito. Y la directora me respondió…
(Se congelan los tres y se descongela el directora)
Directora: – ¿Ha dicho un trío? ¿Usted se cree que esto es la ONU o las fiestas de Jorquera?
(Se congela la directora y se descongelan los otros)
Lola: – Eso me dijo la jodía, ¿entonces usted está en contra de la libertad sexual?, le dije yo.
(Se congelan los tres y se descongela la directora)
Directora: – Bueno, mi oficio consiste estar en contra de la libertad, esto es una cárcel
(Se congela la directora y se descongelan los otros)
Lola: – ¡La madre que la parió!. Ya de los nervios le dije: Pues ahora mismo me voy a hacer una sentada en la puerta de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias y aviso a la prensa para que se enteren de qué clase de retrógrada dirige esta cárcel.
(Se congelan los tres y se descongela el directora)
Directora: (saliéndose lentamente de escena) – Bueno, bueno, no hay que sacar las cosas de quicio, con diálogo y negociación se puede llegar a un acuerdo. Mire, podemos permitir este asunto ocasionalmente si usted promete discreción y que esto no se va a convertir en una reivindicación permanente.
(Se descongelan los otros)
Lola: – Total que aquí estamos, y estamos aquí por lo principal…
Paquito: – Pa hacer un trío. (hace un conato de bajarse los pantalones)
Lola: – Que te calles, Paquito, que tu estarás muy cualificado como novio de la cintura p’abajo, pero de los hombros p’arriba, na de na.
Estamos aquí para que ésta me diga donde están las perras de mi madre y las joyas ¿Dónde está el cordón de oro? ¿y la pulsera? que lo menos pesaba medio kilo… ¿Dónde están… colgáaa que eres una colgáaa?
Yoli: – Y yo que sé, ¿qué me dices a mi ahora? si eso fue hace lo menos dos meses, cualquiera se acuerda…
Lola: – ¡Desgraciá, las habrás vendio!, te habrás gastao las perras en esa mierda que te metes en el cuerpo..
Yoli: – No me vengas ahora con todas esas tontás y déjame tranquila… y lárgate de aquí.
Lola: – O me dices donde están las perras o te descabezo como una gamba aquí mismo…(va a por ella con malas intenciones).
Yoli: – ¡Guardias, guardias! Abrir la puerta que ya hemos acabao.
Paquito: (sujetándose los pantalones) – No, aún no.
Lola: – ¿Te quieres callar de una vez?
Guardia (entra en escena): – ¿Qué pasa aquí con tantas voces y tanto ruido? ¿Qué es esto?
Paquito: (con los pantalones a medio) – Nada, es que es un trío.
Guardia: – Ah bueno…¿no hará falta alguién más?… Un cuarteto o algo. Pero de todas maneras ¿qué estoy diciendo?… Si se ha acabado el tiempo, así es que súbase los pantalones y a la calle, ¡todo el mundo, fuera!
Yoli: – ¿Yo también?.
Guardia: – Tú no, que tienes la estancia pagá durante seis meses y un día.
(van saliendo Paquito y Lola)
Yoli: – Y tú Paquito cuando quieras te vienes solo y no con la petarda.
Lola: (recién salida de escena) – Y una mierda.
FIN


Deja un comentario