La inusual inteligencia de Nikola Tesla

   

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Nikola Tesla nació el 10 de Julio de 1843.

De niño era muy curioso y listo, construía inventos con materiales que encontraba en su casa, y los ponía a prueba. Está inquietud la heredó de su madre, inventora casera que diseñaba pequeños aparatos para hacer su vida diaria más sencilla. 

La señora Tesla se ocupó grandemente de la educación de su hijo mientras esté era pequeño.

Tesla tenía tres hermanas y un hermano que falleció en un fatídico accidente bajo la pata de un caballo.

Atendió la escuela en Smiljan (Croacia) y en 1870 se mudó a Karlovač, donde las clases estaban en alemán. Era tan astuto que podía hacer cálculos en su mente y los profesores pensaban que hacía trampas.

Después de graduarse, Tesla se enfermó de cólera y su padre, que siempre quiso hacer de él un cura, le prometió que si mejoraba su salud podría estudiar lo que él quisiera.

Al recuperarse entró a un instituto técnico, aprobó nueve exámenes de entrada.

En Graz, Austria, quedó fascinado por la electrónica, gracias a su profesorJakob Pöschl. Aún así desapareció de repente sin ni siquiera graduarse. Nadie de su familia y conocidos conocía su paradero, hasta que lo encontraron en Maribor trabajando de delineante. 

En 1879, el padre de Tesla murió y él se mudó a Budapest, donde trabajó como telégrafo mejorando la central.  

En 1882 fué a Paris y se dedicó a instalar luces inandecentes por toda la ciudad.

En 1884 Tesla emigró a Estados Unidos y trabajaba arreglando generadores eléctricos. 

Más tarde se asoció con algunos compañeros para extender y elaborar sus ideas. Puso laboratorios y compañías en Nueva York para hacer máquinas electrónicas y mecánicas, y ganó muchísimo dinero. 

Nikola inventó: la radio, las luces neón, la corriente alterna, el control remoto eléctrico… Entre muchos otros…

Tesla llegó ser muy famoso y murió en «New York hotels» el 7 de enero de 1943.

Datos curiosos: Tesla estaba obsesionado con el número tres; vivía en el piso tres en la habitación 333. Tenía una obsesión con la limpieza los virus, los gérmenes y el agua sucia. Tenía muy buen oído, decía que podía escuchar una mosca volando desde otra habitación. También tenía muchísima imaginación junto con una memoria fascinante. 

Benjamín Franklin intentó difamar en múltiples ocasiones a Nikola Tesla, haciendo su vida algo más complicada de lo normal.

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