Damsel, la princesa que alberga el alma de un dragón. (Spoilers incluidos)

   

Tiempo de lectura:

5–8 minutos

La serie de Netflix «Damsel», protagonizada por Millie Bobby Brown como la princesa Elodie, narra una intensa y dramática historia que subvierte las expectativas tradicionales de lo que es: un cuento de princesas. 

Pero ay amigo… No hablamos de princesas con pelo brillante de mascarillas e inmensas faldas de frufrú…

La trama comienza con lo que parece ser un cuento de hadas clásico: Elodie acepta casarse con el príncipe Henry, interpretado por Nick Robinson, para salvar a su pueblo venido a menos a través de generaciones. 

Sin embargo, pronto descubre que ha sido utilizada para fines absolutamente inesperados y sorprendentes.

Cabe decir que Damsel es una princesa que no tiene alma de princesa, que no siente la llamada a ser princesa, que no ejerce de princesa.

Damsel es un alma libre, intrépida, aventurera. Una cazadora indomable, un espíritu inteligente, una mujer con letras mayúsculas…

Aunque bien pensado… ¿No merece una personalidad así la denominación de princesa…?

Pero hay una cosa que Damsel no tiene: dinero y poder. O más bien su familia y su pueblo no lo tienen, con lo que ella tampoco. 

La historia empieza a tomar fuerza cuando Elodie es arrojada a una caverna donde habita una sorpresa con intenciones no demasiado esperanzadoras, revelando la oscura tradición de su familia política. 

A lo largo de su lucha por la supervivencia, Elodie descubre los esqueletos de otras jóvenes sacrificadas y los verdaderos motivos detrás de los sacrificios. La trama se complica cuando Elodie se entera de que el dragón que habita aquellos lares, en realidad, busca venganza por la matanza de sus crías a manos del primer rey del pueblo de donde es oriunda su ahora familia política, un hecho ocultado por la historia oficial de la villa.

El dragón, o mas bien dragona, busca lo que toda alma dolida que todavía no ha podido perdonar: venganza.

Elodie, mostrando una valentía inusitada, no solo debe enfrentarse al dragón, sino también a la traición de su propia familia. En una serie de enfrentamientos llenos de acción y momentos de desesperación sicológica logra herir al dragón usando su propia llamarada de fuego y finalmente descubre una forma de escapar de la caverna.

La serie también explora la compleja dinámica familiar política, con la reina Isabelle (Robin Wright) como la principal antagonista, quien muestra su verdadera crueldad al intentar sacrificar a la hermana menor de Elodie, Floria, para apaciguar al dragón, que anda inquieto después de la exitosa huída de Elodie, por no haber podido acabar con el retoño de este año, de la misma manera que acabaron con los suyos estos humanos codiciosos años atrás. 

Este giro trágico y las decisiones desesperadas de los personajes principales añaden profundidad y tensión al relato.

Al principio, Elodie experimenta una profunda traición cuando descubre que su matrimonio con el príncipe Henry no es más que una fachada para convertirla en un sacrificio. La realidad de que su vida y sus sueños han sido manipulados por quienes debían protegerla la llena de desesperación y un profundo sentimiento de abandono. Esta traición es doblemente dolorosa cuando se da cuenta de que incluso su propio padre estaba al tanto del sacrificio y permitió que ocurriera.

Elodie planta cara al terror palpable de la bestia y la lucha por su supervivencia. Cada momento en la cueva está cargado de miedo, pero también de determinación. La princesa no solo debe enfrentarse al peligro físico del dragón, sino también a la desolación y al aislamiento en un entorno hostil.

A medida que explora la cueva, encuentra los nombres y restos de otras jóvenes que fueron sacrificadas antes que ella. Este descubrimiento no solo intensifica su tristeza por la pérdida de tantas vidas inocentes, sino que también la enoja profundamente al comprender la magnitud de la crueldad y la mentira perpetuada tras generaciones, mediante la cual mujeres jóvenes son sacrificadas cada año para enmendar el daño ocasionado por un hombre egoísta y déspota.

A pesar de sus heridas y el constante peligro, Elodie muestra una notable valentía. Usa su inteligencia para buscar una salida y, eventualmente, enfrentarse al dragón. Este proceso la transforma, pasando de ser una víctima asustada a una luchadora decidida y autosuficiente. La declaración intrínseca de que sus cicatrices son «heridas de batalla» simboliza la aceptación de su sufrimiento y su transformación en una figura empoderada que se rescata a sí misma.

Finalmente, Elodie se enfrenta al dilema moral y emocional de perdonar a su padre en sus últimos momentos. Esta resolución muestra su capacidad para encontrar compasión y fortaleza incluso en las circunstancias más sombrías, reflejando su crecimiento personal y su carácter indomable. Haciendo de ella, finalmente, una mujer admirable. 

El desarrollo de los acontecimientos sugiere que el perdón puede ser una forma de liberación personal y un paso hacia la recuperación emocional.

«Damsel» presenta varios dilemas éticos que subrayan la complejidad de la trama y la profundidad emocional de sus personajes 

¿es moralmente aceptable sacrificar a unos pocos para salvar a muchos? La serie critica esta postura al mostrar la brutalidad y la injusticia del sacrificio, destacando la falta de consentimiento y la manipulación de las víctimas.

¿Es justificable la traición de un padre a su hija si cree que es por el bien mayor de su reino? Esta traición profundiza el conflicto ético y emocional, ya que el rey Bayford debe enfrentarse a su propia culpabilidad y las consecuencias de sus acciones.

La manipulación de la historia para justificar actos atroces es un dilema ético explorado en esta serie, cuestionando la legitimidad de los relatos históricos oficiales en el mundo real y la moralidad de usar el engaño para mantener el poder.

La historia oficial que se cuenta sobre el dragón y los sacrificios es una versión manipulada de la verdad. 

El primer rey de Aurea, en lugar de ser el héroe que defendió a su pueblo del temido dragón, fue un agresor que mató a las crías de tremendo animal, provocando la ira de la madre dragón. 

Se nos plantea la cuestión de hasta qué punto una persona debe luchar contra un sistema injusto y cómo el empoderamiento individual puede desafiar y cambiar estructuras de poder arraigadas: Elodie, resiste contra la opresión y busca la autonomía personal. 

Damsel termina uniendo fuerzas con su supuesto opresor, formando lazos conectores de empatía y comprensión con la bestia, que en su momento la amenazaba de muerte.

«Damsel» ofrece una visión moderna y empoderada del arquetipo de la princesa en apuros, con una narrativa que mezcla elementos de fantasía oscura y aventuras épicas. La interpretación de Millie Bobby Brown ha sido elogiada por su capacidad de llevar al espectador a través de la intensa y peligrosa travesía de su personaje, consolidando a Elodie como una heroína que se rescata a sí misma.

Esta serie nos enseña que los peores monstruos, los más peligrosos, no son los que nos amenazan desde fuera, sino los que cada uno de nosotros albergamos en nuestro interior. Y con los que, si decidimos aceptar y acogerlos en nuestro regazo, formaremos un ser fuerte y sagaz.

Abracemos nuestros monstruos interiores y acabemos con los estigmas perpetuados.

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