Museo de ciencias Leonardo da Vinci en Milán

   

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El Museo de Ciencias Leonardo da Vinci en Milán, oficialmente conocido como el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología «Leonardo da Vinci», es una joya cultural y educativa situada en el corazón de Milán, Italia. Ciudad, ya de por sí, atractiva para visitar…

El museo, el más grande de su tipo en Italia, ofrece una profunda mirada a la evolución de la ciencia y la tecnología, desde las épocas antiguas hasta la contemporaneidad, a través de una impresionante colección de artefactos, modelos de inventos de da Vinci, y exhibiciones interactivas que capturan la intersección de la ciencia, la tecnología y el arte. Es un lugar donde la historia se encuentra con el futuro, brindando a los visitantes una comprensión externa de cómo las innovaciones pasadas han moldeado el mundo moderno.

Algunos de los contenidos más importantes del museo son:

– El encanto de la Central termoeléctrica reina Margherita está ligado a la gran belleza e historia de la monarca en sí. Utilizada en la fábrica de seda Dabazzi en Desio para accionar hasta mil ochocientos telares e iluminar el establecimiento, fue inaugurada en presencia de la familia real y habla de una época en la que la industria italiana se electrifica gradualmente. Es un monstruo de metal que necesita una gigantesca habitación para «reinar»ella sola…

– ¿Cuál fue tu primer ordenador personal? La P101 es una calculadora programable producida entre 1965 y 1971 por Olivetti. En aquel momento, funciones similares sólo las realizaban calculadoras electrónicas enormes y costosas. La P101 es utilizada por la NASA para calcular los alunizajes. Dado que se puede colocar sobre un escritorio, muchos lo consideran un antecedente del ordenador personal.

– ¿Quieres ver un objeto extraño que no se encuentra en ningún otro lugar de Europa? El horno Stassano es el primer horno eléctrico de arco indirecto para producir acero en la historia. Gracias a los tres electrodos colocados en la parte superior, transforma energía eléctrica en energía térmica. El calor generado permite obtener acero de alta calidad a partir de chatarra ferrosa en lugar de tener que usar mineral de hierro; con grandes ventajas económicas, medio ambientales, y sociales. Inventado en 1898, ganó el premio hito en el desarrollo de la metalurgia en 1992.

– ¿Conoces la exposición más grande del mundo dedicada a Leonardo da Vinci? En 1953 se inauguró el museo con una gran exposición dedicada a Leonardo da Vinci. Las galerías ofrecen una visión completa de la figura y el trabajo del ingeniero y humanista italiano, con una exposición de ciento setenta modelos históricos, obras de arte, volúmenes antiguos e instalaciones inmersivas. Un camino para descubrir las características únicas e innovadoras del pensamiento de Leonardo en el diálogo con sus contemporáneos, en el que emerge su capacidad para observar la naturaleza y conectar diferentes ideas de manera flexible y transversal, inspirándonos aún hoy.

– ¿Como se viste a bordo de la estación espacial Internacional? En las misiones los astronautas visten trajes ligeros o ropa cómoda como camisetas y pantalones cortos. En la estación espacial Internacional la temperatura, la presión y la humedad son constantes, con valores que garantizan el máximo confort. Los trajes expuestos en esta sección son los originales que usó Samantha Cristoforetti durante la primera misión en el espacio.

– ¿Has visto alguna vez un fragmento de la luna de verdad?. Este es un trozo de la Goodwill Rock recogida en 1972 por los astronautas del Apolo 17, la última misión humana en la Luna. Es una pequeña piedra de valor inestimable, tal vez el testimonio más importante del deseo de exploración de la humanidad. La donó en 1/973 el presidente Richard Nixon a la presidencia de la Republica Italiana, que la entregó al museo para su conservación.

– ¿Quien inventó la tecnología inalámbrica y salvo muchas vidas en el Titanic?. Yu Guglielmo Marconi construyó un prototipo de detector magnético en 1902 para experimentar con la recepción de ondas de radio a larga distancia, incluso a bordo de barcos. Este descubrimiento le aportó el Premio Nobel en 1909. En mil 1912 su invento permitió salvar a muchos pasajeros del Titanic gracias al envío de una señal telegráfica SOS, el trágico suceso mostró al mundo entero la utilidad de las comunicaciones inalámbricas.

– Lanzador Vega listo para despegar. El museo alberga el modelo a escala real del primer Vega lanzador, un vector desarrollado por la Agencia Espacial Europea. Con unos 30 metros de altura y 137 toneladas puede transportar y liberar satélites de hasta 2000 kilos de masa. A diferencia de la mayoría de los lanzadores pequeños, es capaz de transportar múltiples cargas al espacio colocándolas en diferentes órbitas. Vega nació gracias a la colaboración de Italia, Francia, Bélgica, España, Países Bajos, Suiza y Suecia. El primer lanzamiento tuvo lugar el 13 de febrero de 2012.

– El submarino Toti. Varado en 1967, Toti fue el primer submarino construido en Italia tras la segunda Guerra Mundial. Su tarea era patrullar las aguas del Mediterráneo para encontrar submarinos soviéticos. En 1997 realiza su último viaje, y desde el 2005 está en el museo. Si quieres puedes subir a bordo para revivir las emociones de los marineros durante la navegación.

– ¿Se puede cortar un velero en rebanadas y reconstruir todo un pabellón para albergarlo?. El buque escuela Ebe nace en 1921 para el transporte de mercancías en el Mediterráneo, luego se transforma, en los años cincuenta, en buque escuela para timoneles. Al final de su servicio, el museo lo adquiere y lo secciona para reconstruirlo en su totalidad con ocasión de la inauguración del nuevo pabellón aeronaval en abril de 1964. Uno de los buques más grandes que se conservan en el museo.

– ¿Has soñado alguna vez con poder volar? El helicóptero experimental de Enrico Fortanini es el primer objeto que levanta su vuelo gracias a la impulsión de un motor. No tiene piloto y está dotado de un ligero motor a vapor de dos hélices contra rotatorias situadas sobre el mismo eje. Presentado en Milán en 1877 a un público de técnicos, ingenieros y aficionados, se eleva unos trece metros, queda suspendido en el aire durante veinte segundos y desciende suavemente volviendo al punto de partida.

Este es un museo para pasar varias horas sin dejar de asombrarse. 

Un plan agradable y educativo.

Recuerden simplemente que no hay cafetería, solo máquinas expendedoras de snacks, que no siempre funcionan…

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