Aveiro, en Portugal, es una pequeña ciudad antiguamente pesquera. En su día la principal fuente de ingresos procedían de la venta de sal, la cual es de magnífica calidad.
El mantenimiento de sus habitantes venía de la pesca como actividad económica principal.
Hoy día, sin embargo, podemos afirmar que la subsistencia de la mayoría de sus habitantes, proviene del turismo que acude a ver la bella ciudad.





A menudo se le llama la «Venecia de Portugal» debido a sus pintorescos canales navegados por barcos tradicionales llamados «moliceiros». Ésto junto con las compras de los visitantes en sus múltiples mercadillos, confirman la manutención de la población desde hace ya unos cuantos años. Además, Aveiro es famosa por su arquitectura Art Nouveau, visible en muchos edificios a lo largo de los canales. La arquitectura de estas fachadas es especialmente llamativas y afirman el alma de los canales añadiendo un atractivo ornamentado.


Su historia se remonta al período romano, pero Aveiro ganó importancia en la Edad Media como un puerto de pesca y sal. En el siglo XVI, fue elevada a la categoría de ciudad por el rey João II, gracias a su creciente importancia en el comercio marítimo.



La ciudad es también conocida por su universidad, una de las más importantes de Portugal.
Una de las tradiciones más emblemáticas de Aveiro es la celebración de São Gonçalinho, un festival en enero donde la gente arroja «cavacas» (pasteles tradicionales) desde la capilla de São Gonçalinho a la multitud abajo, en una mezcla única de devoción y fiesta.
En cuanto a personajes históricos, João Afonso de Aveiro, un importante explorador del siglo XV, es notable. Participó en la exploración de África y jugó un papel crucial en el desarrollo del comercio de Portugal con África Occidental.



La gastronomía de Aveiro es algo remarcable también, especialmente los «ovos moles», un dulce típico hecho con yemas de huevo y azúcar. Es como tener una espesa masa endulzada deshaciéndose en tu boca. Un bocado inigualable en la forma de un pequeño objeto del tamaño exacto de un bocado abundante.
Para alguien interesado en la historia, la cultura y las tradiciones únicas, Aveiro ofrece una experiencia rica y diversa para todo aquel que desee desviarse unos 40 minutos desde Porto hacia el sur.
Créanme. Merece la pena.


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