Tánger, desde donde veíamos nuestra tierra al otro lado del Estrecho de Gibraltar.

Ciudad que tuvo un original protectorado internacional. Ciudad con antiguos restos fenicios. Ciudad considerada importante factoría comercial cartaginesa.
Visitada y conquistada cientos de veces por su enclave estratégico, al igual que la península ibérica, por bizantinos, visigodos y después árabes. Perteneciendo mas tarde a la taífa de Málaga, para ser unida despues al Califato de Córdoba.
Pasando más tarde por manos portuguesas, inglesas, francesas, y finalmente marroquíes.
Sufrieron la peste como todos los demás…
En tánger se han dado la mano judios, católicos y musulmanes; conviviendo en armonía y viviendo del fructífero comercio.
Al haber sido parte de tantas culturas y religiones, se ofrecen en Tánger diversos tipos de sistemas educativos, entre los que destacan el marroquí, el francés y el español entre unos cuantos otros. Además de una Medina bien cuidada con un zoco entre pinto y baldemoro (ni hecho exclusivamente para el turista ni habiendo dejado la limpieza y cierto orden caer en el olvido).
Sin embargo el centro financiero consta de varias manzanas, reminiscencias de los tiempos del protectorado. Está la manzana española, con su instituto español, un hospital español y su Consulado. Igualmente hay otra para los franceses y un terreno algo más escueto para los alemanes.



El centro turístico esta fundamentalmente construído con altos edificios que constituyen hoteles mirando al mar, y un sin fin de restaurantes de cara al paseo marítimo. La costa es amplia y de arena fina. La arena es territorio de los turistas en temporada alta, y lugar de paseo de turistas, locales, caballos y camellos durante temporada baja. Allí, por un módico precio, puedes dar un paseo en caballo o camello por la orilla de la playa mientras el incesante viento azota tus cabellos.


Puntualizar que los jóvenes que se dedican a ofrecer los paseos a caballo son algo insistentes para que hagas uso del servicio. Como es costumbre en todo proveedor de servicio o producto callejero en este país.


Querría aclarar que Tánger es un magnífico sitio desde el que moverse. Es por ello que nosotros lo hicimos nuestro enclave durante el tiempo que pasamos por estas tierras. La conexión de autobuses es amplia, el servicio decente y de la estación de tren parten muchos trenes con diversos destinos y muchos enlaces. Fue un magnífico hub para nuestra aventura.
En cuanto a zonas a visitar, no hay que olvidar que es una ciudad eminentemente práctica. Prioriza el movimiento y los servicios por encima de la atracción turística en sí misma.
Nombramos una plaza de toros que a 2023 esta en obras y no parece merecer la pena.

Podemos encontrar el Museo de Arte Contemporáneo y la Kasbah que están juntos en una misma manzana. De hecho se puede acceder al museo a través de un lateral interior de la Kasbah.
Y frente al moderno puerto construído no hace mucho, el centro de interpretación de la muralla de Tánger, al cual sí merece la pena dedicarle más tiempo.



Es agradable deleitarse a lo largo del paseo marítimo, especialmente en la parte frente a la Medina, desde donde se puede apreciar el corte entre la antigua y la nueva ciudad. Mirar de frente al Hotel Continental y su imponente edificio. Admirar lo mucho que ha crecido la misma y llevarse esa imagen de convivencia que tanto caracteriza a Tánger.
Una pequeña excursión para no perderse desde Tánger es ir a ver las grutas de Hércules. Se encuentran al noroeste de la ciudad, encarando el Océano Atlántico y su fuerte caracter.

La manera más práctica (aunque no la más barata) de ir es en autobús turístico. La página web es la de CityTour, hay hasta una aplicación que funciona espectacularmente bien. Hay dos líneas del mismo, la que nos lleva a las grutas, y la que nos da un paseo por la ciudad tanto antigua como moderna. El autobús nos lleva a las grutas por el lateral de los Jardines Donabo y la Reserva Natural del Cabo Spartel. Antes lo pasea a uno por el barrio más rico de Tánger, donde varias celebridades y decenas de americanos con dinero construyeron sus casas de veraneo o hicieron de la zona su residencia principal.
El autobús hace una parada en el cabo Spartel, donde puedes parar unos minutos a ver el punto donde se juntan el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico. Unión ventosa y corajuda de dos aguas tan distintas y tan hermanas…

El enclave dónde andas se abrazan es muy agradable. Hay varias playas en las cercanías en las que uno puede planear pasar el resto del dia. Si se toma por ejemplo el autobús todo lo temprano que deje el horario, puede visitar el cabo, las cuevas y pasar unas horas en las playas aledañas antes de tomar el último autobús de vuelta a la ciudad. Pero atención no lo pierdan, o lo tendrán dificil para volver…
Y volviendo a las cuevas, hay varias leyendas con respecto a la formación de las mismas. La que más cuentan a los turístas es aquella en que Hércules se refugió en las cuevas para poder pasar un tiempo de descanso al abrigo después de uno de sus múltiples periplos. Mientras descansaba en estas grutas, conoció a una bella mujer que se quejaba de que las aguas del océano no fueran tán cálidas como las del Mar Mediterráneo, no permitiéndole darse lo baños que quisiera en sus playas. Hércules separó entonces Europa de África con la intención de dejar pasar el agua del mediterraneo hacia el océano para que caldeara el agua del área de las grutas donde se encontraban…
No estoy muy segura que el efecto haya sido el deseado jajajajajaja.
En fin, incluso si se encuentran al sur de Andalucía, quizás quieran echarle un vistazo a una de las múltiples excursiones que se pueden hacer a la ciudad tomando un ferry por la mañana temprano y reservando una visita guiada de los freetour en español. En estos servicios turísticos uno paga lo que considera ha sido el valor de la visita que ha ofrecido el guía. Y hay algunas de buena calidad, como las de Guruwalk o Civitatis. Pudiendo volver en el último ferry del dia.
Es más, hasta para comprar algunos productos a precio mucho más barato de lo que lo venden en España merece la pena.
Disfruten.


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