Sabes? Soy estúpida. Muy estúpida.
Te quise querer como nunca antes te hubiera querido nadie en tu linda vida, todavía…
Te quise convencer de que eras merecedor de ese amor, el que no pediste, el que no esperabas. El que seguramente no querías.
Te quise mostrar que se te puede idolatrar por lo que eres, sin peros, sin condiciones, sin reservas, sin medida. Por ser tan tú, tan admirable.
Te quise enseñar el tesoro que aprendí de ti, sin que tu intención fuera mi aprendizaje: lo incondicional.
Te quise observador de la ruptura de mis múltiples cadenas, para entregarme a ti, completa.
Y te quise ser fiel. Te fui fiel en pensamiento, durante meses: Tergiversaba todo mi entorno para acomodarlo a mi lejano objetivo de conquistar tu presencia. De entregarme a ti plena, en unos años, pero entera. Sólo a ti.
Sabes?
Te quise descubrir cómo ama un adulto,
Y lo único que conseguí fue quererte como una niña ilusionada y platónica. Muriendo por tus huesos y entregándome a ti en sueños.
Absurdamente.
Esta estúpida se retira. Poco a poco, pero se retira.
Y vuelve la que no es tan estúpida, aunque quizá sí, un poco bastante tonta…


Deja un comentario